
En el primer set, la dupla argentina dio hasta donde pudo, aunque mostró signos de combate, también dio la sensación de desconexión. A veces, tanto Zeballos como Schwank iban para adelante al mismo tiempo , lo que le abría el campo de sutilezas aArnaud Clement, que con un par de globos en los momentos justos, llevó a Francia a quedarse con la primera manga por 6-4 en 44 minutos de juego.
El segundo set fue una copia. La dupla argentina mejoró, pero la calidad de los franceses fue determinante para sacar ventaja sobre el final del parcial e impedir el tie break. Los galos ganaron 7-5 y sacaron una diferencia importante, tanto en lo deportivo como en lo psicológico.
En la tercera manga los argentinos sintieron la presión. La gente intentó levantar a losjugadores pero el juego estaba sentenciado. Francia volvió a aprovechar las chances de quiebre que tuvo, mientras Schwank y Zeballos fallaron en los momentos decisivos.
Así, los locales se llevaron el partido por un contundente 6-4, 7-5 y 6-3, para enterrar otra vez la ilusión argentina y dejar abierta la herida de un karma que no puede cerrarse. Definitivamente la Copa Davis parece no estar hecha a la medida del tenis nacional. Francia está otra vez en la final y va por su décima conquista. En cambio, Argentina tendrá que conformarse con llegar a semis y ver la definición desde afuera. Se dio todo, pero otra vez no alcanzó.
El segundo set fue una copia. La dupla argentina mejoró, pero la calidad de los franceses fue determinante para sacar ventaja sobre el final del parcial e impedir el tie break. Los galos ganaron 7-5 y sacaron una diferencia importante, tanto en lo deportivo como en lo psicológico.
En la tercera manga los argentinos sintieron la presión. La gente intentó levantar a losjugadores pero el juego estaba sentenciado. Francia volvió a aprovechar las chances de quiebre que tuvo, mientras Schwank y Zeballos fallaron en los momentos decisivos.
Así, los locales se llevaron el partido por un contundente 6-4, 7-5 y 6-3, para enterrar otra vez la ilusión argentina y dejar abierta la herida de un karma que no puede cerrarse. Definitivamente la Copa Davis parece no estar hecha a la medida del tenis nacional. Francia está otra vez en la final y va por su décima conquista. En cambio, Argentina tendrá que conformarse con llegar a semis y ver la definición desde afuera. Se dio todo, pero otra vez no alcanzó.
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